Son mis amigas


Hoy acaba mi mes, acaba enero. El mes de los propósitos, el mes de las promesas. Mi mes. Para mi enero siempre ha sido el mes más especial, empieza el año y yo cumplo años. Enero siempre es un comienzo. Mi comienzo. Y hoy, sin embargo, acaba mi mes dando paso a los restantes once meses del año. Once meses para hacer de los 23 un año inolvidable, lleno de experiencias y de aprendizaje, de mucha felicidad. Y es inevitable que haya malos momentos, lo es, de verdad, pero este sábado mientras celebraba el cumpleaños con mis amigas caí en la cuenta de que hasta en épocas de lluvia hay días de pleno sol que te dan fuerza para sonreír bien fuerte y seguir adelante.

Creo que nunca antes había escrito sobre ellas, mis amigas, pilares de mi vida, compañeras de tantos años, y por lo tanto de tantas experiencias. Ellas, quienes han visto y vivido conmigo todos los cambios, todas las batallas, que han luchado conmigo cuando podían y que me han alentado cuando tenía que pelear sola. Ellas, que han celebrado conmigo todas las victorias y han bailado de felicidad con mis buenas noticias. Ellas que cuando estas a punto de rendirte, te dan agua y te dicen ‘solo un poco más’. Y que te llevan a bailar, y te obligan a reír cuando no puedes ni con tu alma. Y necesitaba recordarlo, porque a veces, los comienzos son duros.

El sábado celebré mis 23 con ellas, mis amigas. Y lo pase tan bien que la felicidad aun me dura. Cenamos, hablamos, debatimos, reímos, bailamos. En realidad no hicimos nada que no hagamos siempre (vale, cierto, soplé las velas y recibí unos regalos fantásticos), pero ya se me entiende. El plan éramos nosotras. Solo nosotras. Porque no necesitamos nada más. Y lo pase tan bien. Cenamos en abundancia (y en casa de Marta, casa de tantos y tantos momentos, de tantos recuerdos a los que ya podemos añadir uno más), comimos tarta Oreo porque para que cambiar las buenas tradiciones, y abrí los regalos emocionada (si, ya sé que estáis deseando verlos, cuando acabéis de leer bajad abajo, ahí están). Ahora tengo en mi poder un calendario único y exclusivo, personal, hecho por ellas para mí. Mirad si soy afortunada que cada mañana nada más levantarme ellas van a empezar el día conmigo. Fotos, frases, días marcados. Recuerdos y futuro. Vida. Felicidad. Y qué más quiero.

Fuimos a un bar, en el Casco Viejo, y empezamos a crear nuevos recuerdos. Aquella noche fuimos VIPS, aunque nosotras siempre lo somos (porque nos tenemos). Fuimos a Fever y nos pintaron la cara. Fuimos niñas otra vez. Llegué a casa por la mañana, cansada pero feliz. Me dormí con una sonrisa en la cara.

Esa noche quedó claro lo de siempre.

Soy jodidamente afortunada.


El bolso, la falda y la camisa son de Zara
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3 comentarios:

  1. Que buenas alabras. Me encanta el post. Salis todas guapisimas. Un besazo

    Tengo new post
    http://todreamtheimpossiblemnoeliaco.blogspot.com.es/?m=1
    Te espero!!! ;)

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