Día 154: Volvemos a vernos, Dinamarca

Otra vez decir adiós. Dejar atrás mucho más de lo que quisiera, y aferrarme a todo ello hasta justo antes de despegar. Al límite. Pasar por primera vez la noche en un aeropuerto. Quitarme los botines, ponerme cómoda. Mantenerme despierta escribiendo, canturreando, leyendo, jugando a cartas. Como fuese, pero mantenerme despierta. Y echar de menos. Sentir nostalgia. Y montar en otro avión. Llegar, y ver las calles que recorrí hace meses, coger el autobús 4A, bajarme en la última parada, y volver a mi bloque. Abrir la puerta y… ver todo limpio, recogido, vacío, como si ya nadie viviese ahí. Y en el centro del escritorio una carta: de ella para mí. Echarla de menos, pero tomar cada uno de sus consejos. ¿Nos ponemos a ello?


 Entretenimientos nocturnos en el aeropuerto

 Mi única compañera de viaje y mis botines trotamundos

Detalles que se encuentra una al llegar a su dormitorio, gracias Alicia


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1 comentarios:

  1. Me gusta mucho como escribes...nos pasas tus sentimientos... :)

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