Día 40: Escapando a Copenhague parte II



No te enfades, aitite, ya estoy aquí con el final de la historia, y me lo tomaré con calma, que esta semana, aitite, ha sido bastante dura. Y por cierto, perdóname si me dejo algo, que ya han pasado días, pero tranquilo, lo importante nunca se olvida, y aquí te lo traigo.

Amanecí el domingo descansada, miré por la ventana, el sol asomaba. Dormí bien, usando casi como almohada mi cámara, ya sabes aitite, just in case. Desayuné y me preparé para sacar el máximo provecho al nuevo día. Del día anterior, habíamos dejado para hoy la estatua de La Sirenita.

Salimos del albergue más tarde de lo que a mi me hubiese gustado, pero claro, si por mi fuese dormiría 5-6 horas, y el resto las exprimiría, ya sabes, sigo buscándole sentido a eso de “perder el tiempo” durmiendo. Subimos hacía arriba, desde abajo, al centro y de ahí hasta arriba, llegando al Kastellet.

Paseamos un rato, nos perdimos, disfrutamos del paisaje. Seguimos andando, sin prisa, y ahí estaba, La Sirenita, entre agua, piedras, y turistas. Muchos turistas. ¿Sabías que es la estatua más fotografiada del mundo?  ¿O que en 2013 cumplirá 100 años? Es bonita, aitite, aún siendo más pequeña de lo que puedas pensar, es bonita. Sacamos fotos, nos sentamos, volvimos a sacar fotos. Aprovechando las botas de agua, surque el agua y llegue hasta ella. Aitite, no exagero si te digo que tendré ya alrededor de 50 fotos con la estatua, y quiero volver en navidades. ¿Imaginas cómo de bonito puede ser Copenhague en esa época del año? En un par de meses te lo cuento, pero mientras tanto, sigamos.

Acabada la visita a la estatua bajamos de nuevo hacía el centro de la ciudad por otro camino. Pasamos por el último molino en pie de Copenhague, vimos, quizás, los paisajes más bonitos que he visto desde que vine. Disfrute, saque fotos y los guardé en mi memoria para siempre. Llegamos a los jardines dónde  esta el Rosenborg Castle, famoso por guardar las joyas de la corona. No entramos, pero lo apunto para mi próxima visita. Es raro, ¿Verdad? Ir a un sitio y no entrar en museos, no empaparse todo lo que se pueda de la cultura a nuestros pies. Pero no te preocupes aitite, sigo pensando que aun no he perdido el tiempo.

Seguimos andando, comimos, descansamos, y pensamos que podíamos hacer a la tarde, antes de coger el autobús de vuelta al anochecer. Yo lo tenía claro aitite, para que voy a molestarme en mentirte a ti. Yo quería ir al Tivoli. El Tivoli, aitite, el parque de atracciones más antiguo de Europa. Y fue fácil, cuando los demás decidieron pasar la tarde descansando yo ví mi oportunidad. Ví la oportunidad y la cogí, sin pensármelo dos veces. Y de verdad, esa decisión marcó la diferencia en ese fin de semana en Copenhague.

Me acerque a la puerta, emocionada, como una niña pequeña, curiosa, ilusionada. Y de verdad aitite, cualquier descripción se queda corta. Para cualquiera como a mi, que le guste volver a sentirse niña, que sepa apreciar y disfrutar de la belleza, tiene que ir al menos una vez en la vida. Y es enorme, aitite, mucho más grande de lo que pueda parecerte desde fuera. Ahí dentro puedes perderte cien veces y seguir encontrando sitios preciosos, pequeños rincones de pura belleza. ¿Sabes cuando un sitio es tan bonito que quisieras quedarte ahí para siempre? Eso es lo que te pasa ahí. Dejaba un sitio atrás, descubría otros y volvía atrás. Necesitaba ver esos lugares más de una vez, disfrutarlos, memorizarlos, guardarlos en mi memoria.

Nada más entrar, un teatro, ¡Ay aitite, teatro, cuánto lo echo de menos! Y seguir andando, y encontrarme de frente con un enorme edificio blanco, elegante, majestuoso. Y evitar la tentación, querer comprarme todo. Encontrar un barco pirata, un molino de agua, un pequeño lago con barcas. Acordarme de Nueva York, de Central Park. Llegar a China, ver un desfile real, porque ya sabes aitite, en algunos sitios, para alguna gente, todo es posible.

Y mejor voy acortando, que hoy es viernes, y tengo que descansar para coger el fin de semana con ganas, pero tranquilo, no te libras de mi, ya sabes que tu nieta no para, aun queda más contar, y aun más por vivir.













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CONVERSATION

5 comentarios:

  1. Goi, preciosa!

    me encanta leerte :D

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  2. Que bonito, y qué envídia. Me encantan estos dos textos (parte I y II) por que nos acercan un poquito más a ti!! ;) Y la útima foto del barco, ¿qué decir?
    Millones de besos

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  3. unas fotos preciosas! estas guapisima

    pásate por mi blog que tengo nuevo outfit
    http://sweet-perdition.blogspot.com.es/

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  4. Hola preciosa!!
    Que bonitas son las fotos me encantan te sigo, me gustaría que pasaras por mi blog y si te gusta compartieramos cositas besos

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